Hermanos Szeta: filosofía, sucesos policiales y ADN pincharrata

Con una gran presencia en la televisión argentina, los hermanos Sztajnszrajber han conseguido destacarse en sus respectivas profesiones: Darío, el mayor, como divulgador filosófico; Mauro, como periodista especializado en policiales. Pero más allá del vínculo familiar, ambos comparten un amor incondicional por Estudiantes de La Plata.

Imagen: Entrelíneas.info

En el marco del aislamiento social, las videoconferencias se han convertido en la herramienta más eficaz para realizar encuentros. Mediante el canal de YouTube del Club Estudiantes de La Plata, Darío Sztajnszrajber dialogó con la periodista Viviana Vila sobre la angustia generada por la falta de deportes desde hace más de 100 días. El reconocido docente de la UBA ha señalado en reiteradas ocasiones que su amor por el Pincha nació en la adolescencia, tras maravillarse con el estilo de fútbol impulsado por Carlos Salvador Bilardo.

‘’La incertidumbre es la clave de lo que nos está pasando, porque se relaciona directamente con la angustia. Esta irrumpe cuando no tenés clara la resolución de algo. Los pincharratas somos expertos en eso, porque tenemos el karma de estar ganando 1 a 0 y que en los últimos cinco minutos nos agarre una angustia desoladora’’, indicó el filósofo. ‘’El único partido donde no tuvimos incertidumbre fue el 7 a 0’’, añadió entre risas.

Sztajnszrajber, de 52 años, se refirió a su concepción sobre el bilardismo. ‘’No tengo como eje vertebral el resultado. Pero los partidos se juegan para ganar, lo que importa es que los recursos estén puestos en función de eso. No les creo a los que dicen que juegan al fútbol para otra cosa que no sea ganar. Pareciera que nunca leyeron el reglamento’’, manifestó.

En diálogo con el programa La vida por los colores en Nuevos Aires FM 99.7, Mauro Szeta mostró su fanatismo por Estudiantes y las cábalas que suele utilizar en los partidos. ‘’No miré la final de vuelta con Cruzeiro. Necesitaba que mi casa se convierta en un búnker para no escuchar ruidos externos. Cociné unos bifes para que el sonido de la plancha no me deje escuchar algún grito de gol, porque en ese momento le caíamos simpático a otros clubes. Cuando decidí encender la TV, Cruzeiro iba ganando. La apagué porque era muy lastimoso, y me quedé 55 minutos en la ducha calculando todas las variables. La encendí de nuevo y puse el volumen en 11 por la camiseta de Verón’’, declaró el periodista.

‘’Hay una cábala que uso siempre: cuando no puedo ir a ver a Estudiantes, no tengo que escuchar ni enterarme de nada relacionado al partido. En Capital casi nadie es pincharrata, y si se escucha algún grito de gol, probablemente sea del equipo contrario. El resultado de los partidos me cambia el ánimo, me frusta mucho ir a la cancha y perder’’, confesó Szeta.

El periodista de policiales declaró no haberse ido nunca de la cancha antes de los 90 minutos, pero hubo una excepción: ‘’En un 4 a 0 con Racing en 2011 me fui antes, cuando ellos iban tres goles. Quedarse hasta el final era, en la jerga policial, autoinfligirme en lesiones de armas blancas’’, testificó.

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