La Voz Albirroja

La superación es el mandato de la juventud, la historia de Tobias Ramírez

Nueva sección de La Voz Albirroja para conocer a distintos protagonistas del mundo Estudiantes.

Este rezo del eterno Don Osvaldo Zubeldía relata de manera espectacular lo que pregona Estudiantes a lo largo de todas sus generaciones, en este caso en cuestiones futbolísticas. El acompañamiento de los grandes para con los chicos, ayudando para su formación y consolidación en Primera, como también en la posibilidad de consolidarse como personas, cumpliendo también con sus objetivos personales y para con la institución, para que cada día sea un poco más grande.

Usted que está leyendo estas líneas se preguntará. ¿Qué tiene que ver esto con Tobias Ramírez? Paso a contarles, este joven de Romero, de apenas 15 años un proyecto interesante del semillero del club en el taekwondo. En 2018 compitió en un Sudamericano en Brasil, el año pasado tuvo otro torneo de esta envergadura en nuestro país y un Nacional donde tuvo grandes resultados.

Con su juventud a cuestas, y el apoyo de su familia, este deportista comenzó a practicar el deporte de muy chico, primero probó con el fútbol, después por algunos problemas físicos decidió apostar por esta actividad. Sus primeros pasos los dio en una escuela en su barrio allí en el Oeste Platense, un tiempo más tarde Roberto Leiva lo vio y sin dudarlo lo llevó a Estudiantes.

Allí comenzó a crecer, se perfeccionó y se animó a combatir, lo cual no realizó nunca hasta ese momento, lo convenció Leiva, quien es el coordinador del taekwondo de la institución. Le gustó y siguió, de esa manera el rendimiento fue mejorando y se fue consolidando en el deporte.

No todo fue color de rosa, o vamos a llamarlo color albirrojo, que es más lindo. La disciplina en nuestro país es amateur e imagine lo que representa para un chico tener que viajar a otro país a competir o viajar a alguna provincia, los gastos y el desgaste que demanda ello. Se arremangó, realizó ventas de empanadas y así pudo costear una parte de esa inversión, un impulso a sus objetivos, a sus sueños.

Ahora la cuarentena, esta especie de parate, donde en realidad parece que el tiempo no pasa y todos los días son iguales, permiten que esa cabeza siga soñando y pensando en grande, con ganas de lograr más objetivos, de disfrutar la disciplina y por sobre todas las cosas dejar su marca en la historia.

Si usted se sigue preguntando el porqué del título de la nota, vuelva al comienzo, tome su tiempo, lea con atención, Ramírez es un guerrero y es el mandato de la juventud, superarse cada vez más.

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